SERVICIOS DE URGENCIAS
La atención en el servicio de urgencias se basa en un sistema de clasificación (Triage) que se aplicará en todo paciente sin excepción alguna.
EMERGENCIA:
Es un “cambio súbito en el estado de salud, producido por un acontecimiento traumático o por la agudización de un cuadro clínico”. Toda enfermedad en la que no se reciba un tratamiento inmediato el paciente puede tener un daño severo en una o más funciones corporales, u ocasionar una severa disfunción de uno o más órganos o partes del cuerpo, la vida o la salud en general. Por ejemplo: status convulsivo, paro cardiaco, meningitis, descompensación diabética, entre otros.
URGENCIA:
Se define como urgencia médica como toda aquella situación que lleva al paciente, al testigo o a sus familiares, a solicitar asistencia médica inmediata. Son situaciones graves que no amenazan la vida de manera inmediata, por ejemplo: dolor toraxico, dolor abdominal, fracturas cerradas, quemaduras de menos del 20% de la superficie corporal, alteraciones menores de conciencia, entre otros.
Para definir de una situación como una urgencia o emergencia se debe tener en cuenta las siguientes variables o indicadores:
Teniendo en cuenta lo anterior la atención de cada uno de los usuarios que ingresan por el servicio de urgencias se realiza teniendo en cuenta la clasificación TRIAGE.
¿Qué es el TRIAGE?
Es un sistema de clasificación que permite definir la prioridad para la atención de un paciente en el servicio de urgencias según la gravedad de su estado clínico.
¿Para qué sirve el TRIAGE?
Para identificar la gravedad de la urgencia de los usuarios y el riesgo vital, determinar el tiempo máximo de espera para ser atendido en la institución, informar a los pacientes y sus familias sobre la condición médica y disminuir la congestión del servicio.

